Cómo terminé en la UX writing gracias a la crisis editorial

A veces, es extraño cómo descubrimos las cosas. Os explico cómo llegué a la UX writing.

Estudié lo que siempre había querido: dirección de cine. Cuando terminé, era un momento en el que empezaba a hablarse de animación y vídeo digital. Como me interesa mucho el tema, me matriculé en una escuela de nuevas tecnologías.

Estoy hablando de una época, finales de los 90, en la que ese tipo de cosas todavía no se podía estudiar en la universidad. Mi intención era estudiar animación y vídeo, pero la escuela mezclaba de todo, desde páginas web a 3D y edición de sonido. Total, que también aprendí diseño web y programación de interactivos y conseguí un trabajo en ese ámbito.

Después de un tiempo trabajando como diseñadora web/interactiva, vi un anuncio en una revista de diseño gráfico. Buscaban traductores freelance. Yo ni era traductora ni era freelance, pero, como me gustan los idiomas y escribir, probé suerte. Me hicieron una prueba y me contrataron. Así fue como dejé el diseño por la traducción y la escritura.

Estuve trabajando durante unos diez años para una editorial que publicaba revistas. Traduje muchas publicaciones mensuales sobre diseño, vídeo, fotografía y 3D. En un momento dado, la editorial empezó a tener problemas y pagaba cada vez peor y más tarde. Se declaró en suspensión de pagos y me quedé en la calle, y sin paro, porque trabajaba como freelance.

Por casualidad, contactó conmigo un desconocido que buscaba una traductora experta en fotografía. Había visto mi perfil en una página de trabajo freelance. Así me encontré haciendo exactamente lo mismo de antes para una agencia de servicios editoriales, en este caso para revistas de fotografía, diseño gráfico, TI, software y hardware.

Después de un tiempo, todas esas revistas empezaron a cerrar también. Hoy en día, ya no se lleva lo impreso, especialmente si se trata de publicaciones técnicas caras que no ofrecen nada que no puedas encontrar en Internet.

Entonces, me quedé colgada. Aunque era freelance, nunca había tenido que buscar clientes. Otro problema es que traducía solo de inglés a castellano, la combinación más habitual, y no tengo título de traductora, así que en las agencias de traducción no me hacían ni caso.

Y ahora, ¿qué hago? Reinventarme

El año pasado, ya harta de estar haciendo traducciones escasas y mal pagadas, busqué un trabajo de oficina. Acepté lo primero que me ofrecieron: atención al público en un museo. Me lo vendieron muy bien, como gestión cultural. En realidad, era más bien vigilante de sala. Por primera vez en una década tenía un sueldo fijo a final de mes. ¿Lo malo? Era un trabajo aburrido, en el que no aprendía nada, con un sueldo muy bajo.

En esa época, empecé a escuchar podcasts sobre marketing digital. Ya que escribo para blogs y conozco el tema del SEO, pensé en trabajar en marketing de contenidos o inbound. La publicidad y el marketing no me han interesado nunca, pero cuando se hacen desde lo «pasivo», buscando que el cliente venga a ti, sin molestarlo, creo que son interesantes.

Pasé unos meses haciendo cursos de marketing online, e-commerce, etc. En ocasiones, citaban el tema del UX design, que yo ya conocía porque tengo amigos que trabajan en ese ámbito. Un día, por casualidad, leyendo sobre UX design escuché el término UX writing. Fue toda una revelación, por fin encontraba algo que combina mi pasión por la escritura con mi pasión por las nuevas tecnologías en un entorno no publicitario (ni periodístico, que esto sí me interesa, pero vivir de escribir artículos es prácticamente imposible).

Me emocioné mucho con el UX writing, pero descubrí inmediatamente que es un tema del que se está hablando desde hace tan poco tiempo que no hay ni cursos. De hecho, que yo sepa, no existe ni un solo blog sobre redacción y traducción UX, ni siquiera en inglés.

Así es como decidí dedicarme a la UX writing y UX translation, porque me gusta, y porque, por ahora, hay muy poca gente prestándole atención. Pero eso va a cambiar pronto, ya verás.

Si te dedicas a la uxcritura, estás investigando sobre el tema o simplemente te atrae, me encantaría que dejases un comentario explicando cómo llegaste a ella.

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