Guía de estilo para UX writing: Qué es y cómo se hace

Una guía de estilo para UX writing es similar a cualquier otra. La guía de estilo, también llamada manual de estilo o libro de estilo, es un documento que recoge una serie de normas de redacción y/o diseño. Se suele usar en todos los medios y empresas, desde periódicos a multinacionales, organismos públicos y páginas web. Su principal objetivo es que todos los materiales generados tengan un estilo uniforme.

Una guía de estilo puede recoger desde normas ortográficas y gramaticales a los colores corporativos. No existe una sola guía, existen muchas, dependiendo de las características y necesidades de la empresa. No es lo mismo crear una guía de estilo para los redactores de una revista que para los diseñadores de la web de una ONG.

Un manual de estilo sirve sobre todo para que las distintas personas que están trabajando en un proyecto sigan las mismas directrices. También sirve para que futuros empleados se familiaricen rápidamente con el estilo de la marca. Aunque se trata de un documento pensado para unificar criterios, puede ser útil para proyectos personales en los que trabajes tú solo. Tener un manual al que acudir cuando no recordamos algún detalle siempre es más rápido que vernos obligados a rebuscar entre docenas de documentos.

Guía de estilo para UX writing

Las guías de estilo no son algo específico del UX writing, ni del diseño UX en general. Esto significa que recogen más o menos las mismas normas que cualquier otra guía de estilo. Estos son algunos de los puntos que debería recoger tu guía:

  • Fórmulas de tratamiento: ¿Tratarás al usuario de tú o de usted?
  • Voz: ¿El lenguaje debe ser formal, serio, divertido, etc.?
  • Tú, yo, nosotros: Piensa en cómo quieres dirigirte al usuario. No es lo mismo que en un menú ponga «Tus documentos» que «Mis documentos».
  • Tipografía: Todas las tipografías permitidas y para qué se debe usar cada una de ellas. También deberías detallar los colores y tamaños.
  • Negritas y cursivas: En qué casos están permitidas, si es que se permiten en algún caso. Recuerda que en castellano hay unas normas que marcan que hay que usar cursivas para ciertos detalles, como los títulos de libros o los extranjerismos.
  • Subrayados: En un contexto digital, especialmente en las páginas web, no deben subrayarse nunca palabras. Los subrayados son solo para los enlaces.
  • Comillas: ¿Cuáles usarás? Las comillas correctas en castellano son las latinas («»). Muchas páginas web utilizan las comillas inglesas (“”). Recuerda que son mucho más agradables a la vista las comillas curvas, o tipográficas (“”), que las rectas (“”).
  • Abreviaturas, símbolos, siglas: ¿Está permitido usarlos? Si una palabra no cabe en un botón, por ejemplo, ¿puedes sustituirla por una abreviatura?
  • Espaciado: Si un texto tiene más de un párrafo, ¿hay sangrías? ¿Se separan los párrafos con dobles espacios? ¿Cuánto espacio debe haber entre los encabezados y los párrafos?
  • Longitud: En una interfaz es habitual que los menús, botones, etc. tengan un máximo permitido de caracteres. Deja el límite claro en todos los casos a los que sea aplicable.

Estas son solo unas recomendaciones sobre algunas de las cuestiones más habituales. Quizá algunas no son aplicables a tu proyecto, y seguramente habrá otros aspectos que yo no menciono que tendrás que tener en cuenta. Lo fundamental es que tomes nota de todo lo que creas que puede ayudar a unificar el estilo, tanto textual como visual.

Algunos ejemplos de guías de estilo

Las guías de estilo de páginas web, aplicaciones móviles, etc. no incluyen exclusivamente temas de redacción. La redacción es solo una parte de una interfaz y, de hecho, muchas guías de diseño no tratan el texto más allá de lo tipográfico. Algunos ejemplos que puedes consultar para hacerte una idea de cómo crear un manual de estilo:

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