Lenguaje claro

Si lees muchos artículos sobre UX writing, seguro que has visto alguna vez la expresión plain language. Aunque es una expresión que se usa más en el mundo anglosajón, en castellano se ve de vez en cuando traducida de varias maneras: «lenguaje sencillo», «lenguaje simple», «lenguaje claro», «lenguaje fácil», «lenguaje llano», etc. Yo me voy a referir al plain language como «lenguaje claro».

El lenguaje claro es aquel que está diseñado para entenderse a la primera. Se trata de buscar una comunicación lo más sencilla posible. La idea no es simplificar el discurso, sino evitar la palabrería, las estructuras enrevesadas, la jerga y otros elementos que complican la comprensión. Esto es aplicable tanto al lenguaje escrito como al oral.

Instituciones y empresas

«Lenguaje claro» es una expresión que se usa sobre todo en ámbitos institucionales o especialmente confusos, como el legal. Muy pocas personas entendemos completamente los términos legales de las redes sociales o la declaración de Hacienda, por ejemplo. Muchas veces, no es porque el contenido sea increíblemente complejo, es porque está escrito de una manera que no facilita su comprensión.

La tendencia del lenguaje claro surgió pensando en esos casos, en gran parte gracias a congresos y asociaciones lingüísticas que defendían que los ciudadanos podamos acceder fácilmente a la información que necesitamos en cualquier tipo de contexto. Tanto el acceso a esa información como las palabras, la estructura y el diseño usados deberían ser claros. El objetivo es que cualquier persona, independientemente de su nivel cultural o circunstancias, sea capaz de encontrar, entender y usar lo que necesita.

Esto es vital en ámbitos delicados, como la salud o la justicia, pero eso no significa que en otros ámbitos podamos obviarlo. Sea cual sea el producto que tengamos entre manos, deberíamos usar un lenguaje claro.

Las reglas del lenguaje claro

En algunos países, existen organizaciones públicas que se dedican a promover el lenguaje claro. En Plain Language (EE. UU.) y Gov (Reino Unido) podéis encontrar información sobre qué es el lenguaje claro y pautas de uso (para el inglés). La organización internacional que acoge a todas estas organizaciones es la Plain Language Association International(PLAIN).

Durante muchos años, el lenguaje claro español se basó en los principios del lenguaje claro británicos y estadounidenses. Algunas pautas generales son válidas para todos los idiomas, pero cada lengua tiene sus propias características y los principios del lenguaje claro se tienen que adaptar a cada lengua.

En España no existe ningún recurso equiparable a Plain Language o Gov. Hay recursos más modestos, como un documento de la Unión Europea, How to write clearly (Cómo escribir con claridad), traducido a algunos de los idiomas de la Unión, incluido el castellano. Esta guía, pensada para el personal de la Comisión Europea, incluye recomendaciones generales y ejemplos útiles para cualquier tipo de texto, desde comunicaciones internas a artículos técnicos. Habla tanto de redacción como de traducción y es breve.

Buscando un poco por Internet, encontrarás más recursos en castellano, pero no existe ninguna institución pública que centralice toda esa información.

Otro detalle que complica el caso español es que en España no tenemos un solo idioma oficial. Este es un tema muy extenso en el que no voy a entrar ahora, pero no podemos olvidarlo, sobre todo quienes somos bilingües y/o vivimos en comunidades bilingües. El lenguaje tiene que ser claro en castellano, en gallego, en catalán, en euskera, en aranés…

Lenguaje claro y democracia

En España, el lenguaje estuvo durante años sometido a una dictadura. A simple vista, quizá parezca que el lenguaje no tiene mucho que ver con la política. El problema es que el discurso de una dictadura se traspasa al idioma, que se convierte en innecesariamente oscuro y rancio. El lenguaje de una dictadura no busca ser sencillo e inteligible. A eso tenemos que añadir, en nuestro caso, la prohibición de usar cualquier idioma que no fuese el castellano.

Este es un detalle importante porque muchas veces pensamos que otros idiomas, como el inglés, son más directos y claros que el castellano. No todos los idiomas siguen las mismas estructuras, unos son más directos que otros, pero, en el caso del castellano, no es solo una cuestión lingüística, hay un trasfondo político que afectó durante muchos años a cómo hablamos y escribimos.

Si te interesa la reflexión en torno a estos temas, te recomiendo estos dos artículos: «Plain language in Spanish» y «Plain language in Spain».

De todas formas, el lenguaje claro está siempre relacionado con la democracia. La idea de que cualquier tipo de discurso sea lo más sencillo y comprensible posible conlleva la idea de que lo entiendan el mayor número de personas posible. Si el lenguaje de tu web o aplicación es tan accesible para una persona con la educación básica como para una doctora en filosofía, un inmigrante adolescente o una profesora anciana, estás siendo mucho más democrático que usando jerga o palabras rebuscadas que solo entenderá un sector de la población.

Ejemplos de lenguaje claro

Lo primero que tienes que tener en cuenta es que el lenguaje claro no se refiere solo a las palabras en sí. Está muy bien usar palabras coloquiales y la voz activa, pero la claridad del lenguaje en una interfaz también depende de su diseño. Es más fácil leer veinte líneas divididas en tres párrafos que en uno solo, por ejemplo.

Imagínate que buscas una receta para hacer un pastel y te encuentras con lo siguiente:

Para realizar esta receta se requieren cien gramos de harina, dos huevos, veinte gramos de azúcar, cincuenta gramos de mantequilla y dos vasos de leche.

Esto es mucho más claro y fácil de ver mientras cocinas:

Ingredientes:

- 100 g de harina.
- 2 huevos.
- 20 g de azúcar.
- 50 g de mantequilla.
- 2 vasos de leche.

Otro ejemplo de cómo simplificar un texto, en este caso más complejo:

La finalidad de la prestación para el pago de deudas de alquiler es dejar sin efecto el embargo de la vivienda por impago de la deuda de alquiler, posibilitando la permanencia en la vivienda de la persona solicitante y de su unidad de convivencia.

Es más sencillo decir:

La ayuda para pagar deudas de alquiler sirve para pagar ese tipo de deudas y no verse obligado a abandonar la vivienda.

Este mismo texto podría escribirse de muchas maneras distintas. La cuestión es no complicar el lenguaje, sobre todo en un caso como este en el que es muy probable que el usuario esté buscando esa información porque tiene un problema importante.

Recuerda, como decían en «Plain Language Is for Everyone, Even Experts»: «Nadie se ha quejado jamás porque un texto se entienda con demasiada facilidad».

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