Los usuarios buscan contenidos, no arte

Los usuarios buscan páginas web con contenidos, no páginas web artísticas.

Los usuarios buscan contenidos, no buscan diseños admirables o artísticos. Cuando usamos una página web, una aplicación móvil o cualquier otro servicio digital, no es para extasiarnos con su belleza. No buscamos arte, buscamos algo más pragmático: realizar una tarea o encontrar una información. Que el color de fondo sea azul o verde o la tipografía Verdana o Georgia nos da igual. Lo fundamental es que todo esté claro y sea accesible.

Las páginas web y aplicaciones deben ser funcionales, salvo raras excepciones con un objetivo claramente artístico o experimental. Cuando visitamos un sitio web, es agradable que su diseño sea atractivo. No obstante, si no podemos encontrar lo que buscamos o hacer lo que necesitamos hacer, nos dará igual que sea la web más bonita del mundo.

Imagínate que estás en una ciudad que no conoces. Antes de ir, alguien te ha recomendado un restaurante. Solo sabes el nombre del restaurante, lo buscas en Google y encuentras su página web. En la web hay fotos del local y de los platos que sirven y es todo espectacular. Sin embargo, no puedes encontrar la dirección, ni el menú, ni el precio, ni información sobre si hay que reservar mesa. Ni siquiera hay un número de teléfono.

Aunque este ejemplo sea un poco extremo, es habitual visitar páginas web bonitas en las que es difícil encontrar lo que buscamos. A veces, el problema es que la navegación no es intuitiva. En otras ocasiones, lo que buscamos ni siquiera está ahí.

El texto es el contenido básico, pero no es el único

Ya he hablado antes de que el diseño debe empezar por la escritura, pero recuerda que «contenido» no se refiere solo al texto, sino también a imágenes, vídeos, sonidos, etc.

El texto es básico, pero eso no significa que otros tipos de contenido no sean importantes. En una tienda online, tendrás que preocuparte tanto por las descripciones como por las fotos de los productos. La cuestión es que hay que dejar atrás la mala costumbre de lanzarse de lleno a diseñar la forma sin tener absolutamente claro cuál es el contenido.

Con esto no quiero decir que el diseño visual no sea importante. Una página web bonita es siempre mejor que una fea, pero no te dejes llevar por las apariencias. Lo vital es pensar en las necesidades de los usuarios, preocuparse por la navegación, por la interactividad, por los textos de la interfaz, etc. Cuando esté claro qué contenido hay que incluir y cómo organizarlo, entonces es cuando hay que esforzarse por mostrarlo de manera atractiva.

¿Quieres comentar algo?

Este sitio usa Akismet para reducir el spam. Aprende cómo se procesan los datos de tus comentarios.